lunes, 2 de mayo de 2011

"Pecados capitales" de la sociedad actual" Eduardo Galeano



Eduardo Galeano ha denunciado los siete "pecados capitales" de la sociedad actual con la lectura de varias "historias con minúscula" que, como el propio autor reconoció, no pasarán a formar parte de los anales de la Historia.

EL RACISMO

El autor de Las venas abiertas de América Latina citó, en primer lugar, el racismo, "que produce amnesia". Porque todos somos, según Galeano, africanos emigrados. "De África sólo sabemos lo que nos enseñó el señor Tarzán", pero fue allí donde "empezó el viaje humano en el mundo". Aunque no es sólo una cuestión de piel, explicó: "La guerra de Irak también es racismo".

EL MACHISMO




También censuró la tradición machista, para lo que se valió de una paradójica anécdota de laRevolución Francesa: los símbolos de las victorias por la defensa de los derechos ciudadanos eran femeninos. En cambio, dijo, cuando las mujeres reivindicaron sus derechos como ciudadanas fueron pasadas por la guillotina.

INTOLERANCIA CON EL DIFERENTE

La legalización del matrimonio homosexual en Argentina, pionero en Latinoamérica, le valió para criticar la intolerancia al diferente, un pecado más al que sumó el desprecio al trabajo. En este mundo al revés, "donde las jornadas de trabajo se miden con los relojes derretidos de Salvador Dalí [...], es el precio lo que fija el valor y no al revés".

Los muros contemporáneos


EL MUNDO MIENTE

Galeano también se refirió a "la tendencia de los medios de comunicación a mentir", por lo que afirmó que el mundo miente. El escritor uruguayo reflexionó en este sentido sobre la importancia absoluta que se le dio en su momento al muro de Berlín y lo poco que se habla actualmente sobre losmuros de la frontera de México, de Ceuta y Melilla, de Cisjordania o del Sáhara Occidental. "Ni se conocen", ironizó Galeano, que se cuestiona quién lanzó las bombas sobre Hiroshima y Nagashaki. "¿Sería Irán?".

LOS RESPONSABLES DE LA CRISIS

Respecto a la actual crisis económica, Galeano comentó con sorna que tenía la impresión de que no había sido responsabilidad de los especuladores de Wall Street, sino que "la culpa la tiene Grecia".

EL MUNDO MATA

Sexto pecado: el mundo mata. "La paz mundial está en manos de aquellos que fabrican más armas". Y hoy en día, afirmó Galeano, se invierte más en gastos militares —"criminales", según él— que en acabar con el hambre. "Se fabrica hambre: hambre de pan, hambre de abrazos".


                                              

6 comentarios:

MALENA MILLARES dijo...

Ni tú ni yo lo veremos, será cuestión de siglos cuando el ser humano sea capaz de vivir plenamente la vida, con la conciencia de que este paso es aprendizaje y sólo se consigue con mucho Amor. Afortunadamente, cada vez más, vamos aprendiendo lo que significa Vivir, a pesar del egoísmo, la intolerancia, la soberbia...
Un abrazo grande

Sigrid dijo...

Gracias Malena por tu comentario y tu visita.

Estoy contigo aunque espero que tardemos bastante menos en aprender a vivir desde El Amor.
Los pasos que se estan dando son señales de ello..Sí o Sí.

Lo de aprender a continuar a pesar del egoísmo etc. es tarea árdua querida, pero se esta en ello.

Un abrazo enorme

Mercedes Mariño Casillas(mirazo) dijo...

Hola Sigrid perdona por no haber venido mas eauda a tu fructifero y trabajado blog... Como curras chiquilla!! Eres una gran escritora dando lecciones morales. Gracias por visitar mi blog
Un abeazote

mj dijo...

Cada vez somos más los que estamos cooperando para que la luz brille más y más.
Un placer siempre el visitarte Sigrid...
Un beso
gao

Sigrid dijo...

Mercedes muchas gracias por tus palabras. Pero te diré que no me veo dando lecciones de moral, pues aún tengo mucho que aprender y corregir.
Sólo puedo compartir mi parecer o mis experiencias.
Mxss Bss.

Gao, gracias por tu visita, me alegra lo que dices, y que por supuesto comparto.
La masa silenciosa está destelleante. :)

Un fuerte abrazo.

Ramon Peris dijo...

Seguiremos aprendiendo. Alguna vez los pecados capitales formarán parte de un pasado a recordar para no repetr los mismos errores.
Un abrazo

Ramón